lunes, 16 de febrero de 2015

022. NUEVO Y ESPECTACULAR CHOQUE Y VUELCO EN TRES ESQUINAS




(Una Voz de Cañada Seca — 16/02/2015) — Esta mañana, los vecinos de Tres Esquinas se encontraron con una escena entre dantesca y misteriosa: un Citroen C4 color gris completamente destrozado, volcado dentro de la propiedad de la fábrica “La Española”, sin rastros del conductor, y sin la presencia de la Policía.
Según pudo reconstruir este medio, en base a trascendidos de los vecinos, el accidente habría ocurrido hacia las 4:30 de la madrugada. El vehículo, que transitaba por la Ruta 143 en dirección a San Rafael a alta velocidad, frenó a fondo unos treinta metros antes del cruce, desviándose hacia la banquina, donde chocó de frente contra un poste de luz, pasó volando por encima de la acequia, y arrasó el alambrado perimetral de la fábrica, donde finalmente quedó volcado sobre su costado izquierdo.
Lo sorprendente del caso, es la ausencia de manchas de sangre dentro del vehículo, al cual pudo acercarse el cronista de Una Voz de Cañada Seca, saltando por encima de la acequia. Según el cuidador de la empresa, que llegó a las seis de la mañana a ocupar su puesto, los vecinos linderos afirmaron que el conductor “salió por sus propios medios del auto, se subió a otro coche, y se fue”.
Este medio pudo establecer que el vehículo, con patente HVA 646, está registrado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a nombre de Marcelo Darío Buenanueva, DNI 26.598.416.
Cabe destacar que el accidente es idéntico al que le costó la vida a Guillermo Vergara el 26 de septiembre pasado, y casi en el mismo punto de la ruta.

Mientras tanto, el obrador de la firma Camiletti S.A. continúa inactivo, como mudo testigo de lo que pudo ser una nueva tragedia en el cruce conocido como "El Boulevard de la Muerte". A continuación, la secuencia fotográfica del accidente:

La huella de la frenada
Marca del desvío hacia la banquina
El vehículo pasó por encima de la acequia.
El impacto destrozó un poste de luz
El alambrado arrasado.
Afortunadamente, no estalló el tubo GNC.


sábado, 14 de febrero de 2015

021. ANOCHE, EN SALTO DE LAS ROSAS - MARCHA POR EL JOVEN NICOLAS GABRIEL QUESADA.

Por Horacio Ricardo Silva (*) – redactor de Una Voz de Cañada Seca.
 
Nicolás Gabriel Quesada, según su perfil de Facebook; una vida tronchada a los 17 años.
C
onvocada por familiares y amigos del joven de 17 años, que fuera atropellado y abandonado por un vehículo desconocido en Línea Ancha el pasado 25 de enero, una columna de 200 personas partió de la Comisaría 42a. y recorrió las calles Sarmiento, Ruta 143 y Schestakow, portando carteles con la leyenda “Justicia por Nico”, y acompañando con batir de palmas su reclamo de justicia.

Una muerte prematura

L
e llamaban cariñosamente “Petaca”, y era hijo de una familia de trabajadores. Camila Piña, amiga suya desde los 14 años, lo recuerda así: “Nico era bueno como el pan; no se metía con nadie, no tenía problemas con nadie”.
Salto de las Rosas fue su pueblo natal, y el lugar donde tempranamente le arrebataron la vida. Como tantos jóvenes, no pudo conseguir un empleo digno y estable en su propia tierra; pero en lugar de abandonarse a la degradación de la delincuencia, el alcohol o las drogas, Nicolás se fue con su padre a trabajar en la lejana provincia de Santa Cruz.
No obstante extrañaba a su madre, Silvia Araya, y a sus tías, primos y abuelos; y en cuanto pudo, atravesó los casi 2.000 kilómetros que lo separaban de su familia, para nutrirse de sus afectos. Jamás lo hubiera hecho; Cañada Seca es territorio de violencia, marcado por la inconsciencia criminal de muchas personas que, habilitadas por un registro de conducir que no merecen, ponen en riesgo la vida de sus semejantes.
El sábado 24 de enero, Nicolás salió a encontrarse con sus amigos y primos; después de separarse, caminaba solo por Línea Ancha, la calle donde vive su madre. Y hacia la madrugada del domingo 25, un vehículo no identificado lo arrolló y abandonó a su suerte, sin piedad ni remordimientos.
Poco antes de las cinco de la mañana, fue encontrado tirado en el pavimento, en estado agonizante; unas personas que acertaron a pasar por allí, se detuvieron a auxiliarlo, y llamaron a la Policía. Pero ya era tarde; Nicolás murió mientras era trasladado al hospital.

“Queremos Justicia”

Inicio de la marcha.

H
acia las 20 horas del 13 de febrero, la plaza Manuel Belgrano de Salto de las Rosas comenzó a poblarse de asistentes a la marcha, que se quedaron esperando en las inmediaciones de la Comisaría 42°. Entre las autoridades presentes, se hallaban el delegado municipal Alfredo Riera, y el concejal Alfredo Morán, quienes se comprometieron a gestionar el pintado de una estrella amarilla por Nicolás en el lugar del crimen. Por otra parte, el subcomisario Gustavo Manquepi, de la 42a., dialogaba con la madre de Nicolás y otros familiares, explicándoles las actuaciones que había estado llevando a cabo el personal policial.




A las 9 de la noche, ya se había congregado el total de la concurrencia; un corte total de luz que afectó a la zona, agregaba un aire triste y sombrío al dolor popular.
Para comenzar, se esperaba la presencia de un móvil de Telesur – Canal 6 de San Rafael, que había comprometido su asistencia; pero el móvil no apareció.
Entonces, ante la sola presencia de dos periodistas de Una Voz de Cañada Seca, se dispuso la formación de la columna, que partió de la Comisaría a las 21:20. Al comenzar a doblar la esquina en la calle Sarmiento, otro conductor desaprensivo pasó de largo sin aminorar la marcha, rozando peligrosamente a la cabeza de la columna.
Ante ese hecho, un patrullero policial se dispuso a encabezar la marcha, que completó su recorrido en veinte minutos. Durante todo el trayecto, no se oyó ningún tipo de insultos ni improperios; sólo el batir de palmas, y las voces a coro que reclamaban: “Queremos Justicia”.
Al arribar al punto de partida a las 21:40, la columna se concentró frente a la Comisaría, donde Victorina Rodríguez —tía segunda del joven asesinado— dirigió unas palabras a la concurrencia.
Comenzó agradeciendo el apoyo de los presentes, y pidió que “estén atentos”, ante un próximo corte de ruta. En este punto, dirigiéndose al personal de la 42a., aclaró: “y si la policía nos acompaña, muchísimo mejor”. Expresó también el sentir popular con esta significativa expresión: “Nosotros sentimos un dolor inexplicable, y necesitamos justicia”.
Estas últimas palabras mueven a una profunda reflexión. No se pide venganza, ni la aplicación de la Ley del Talión, aquella que reza “ojo por ojo, diente por diente”. Muy lejos de ello, la familia dice que “necesita” justicia. Porque, de quedar impune el crimen de Nicolás, ninguno de ellos podría asumir tan dolorosa pérdida, y continuar honrando a la vida, que continúa en los más pequeños.


Victorina Rodríguez hablando al público.

A continuación, otra tía de Nicolás se dirigió directamente a las cámaras de Una Voz de Cañada Seca, humilde medio vecinal, para dirigirse a toda la población de San Rafael. Pidió, con brillo de lágrimas en sus ojos y la voz algo quebrada: “no nos abandonen. Todos tenemos hijos, todos tenemos familia; vive mucha gente en San Rafael, y somos muy pocos aquí. No nos dejen solos; ayúdennos, por favor. Y ojalá que nunca les pase lo mismo a ustedes”.


Tía y madre de Nicolás.
Silvia Araya, la madre de Nicolás, estaba a su lado. Al terminar la alocución, su hermana Viviana se acercó a ella, y se produjo un momento altamente emotivo: las dos mujeres se estrecharon, llorando, en un profundo abrazo; que fue seguido primero por el respetuoso silencio de la concurrencia, para irrumpir después en aplausos repletos de amor y humanidad. —Todavía queda algo decente en el género humano— pensó, para sí, este cronista.


El abrazo que conmovió a todos los presentes.

A continuación, habló la madre de Nicolás, visiblemente emocionada. Dijo muy pocas, pero muy sentidas, palabras. Agradeció también, profundamente, al apoyo recibido en esta marcha; y anunció que “esto no va a terminar acá; porque no aparecen los culpables”. Y terminó con una frase que conmovió más aún a los presentes: “Ustedes saben lo que era mi hijo”.
Para entonces, ya había arribado el titular de la 42a., comisario Jorge Andino, quien había sido convocado de urgencia para dar una respuesta a los concurrentes. Vestido de civil, y utilizando un tono de voz adecuado a las circunstancias, entre didáctico y contenedor, comenzó haciendo una breve reseña de lo sucedido desde aquella madrugada fatal.

El comisario Andino, de civil, poco antes de dirigirse al público.
Explicó que ese fin de semana se encontraba de turno, y que se trabajó con la mayor celeridad posible; que tuvo que “molestar a amigos y familiares para que se acercaran a la Comisaría a prestar declaración”, y que se trasladó hasta El Nihuil con un equipo de la Policía Científica, para efectuar un peritaje del vehículo de un vecino, que justo había pasado por el lugar, y que se sospechaba fuera el responsable.
A continuación expresó que, hasta el mediodía del domingo —en que se recibió el informe del médico forense— no se sabía a ciencia cierta cuál había sido la causa de la muerte de Nicolás: “La investigación había llegado hasta allí; y a través de la Distrital, pedimos a los medios que se presenten testigos, para resolver el caso”.
En ese punto fue interpelado por Aldo Quesada, padre de Nicolás, que viajó inmediatamente desde Santa Cruz al enterarse de la noticia de la muerte de su hijo.
Quesada, visiblemente emocionado, expresó sus sospechas de que existiera algún tipo de encubrimiento, al preguntar al comisario Andino por qué no se revelaban los datos conservados en el celular de Nicolás. Para el atribulado padre, en el cruce de llamadas y mensajes tendría que encontrarse la evidencia de su muerte: “¿por qué no saben con quién iba a encontrarse él?”, dijo.
Andino respondió que el personal policial se limitaba a cumplir las directivas de la Fiscalía de Instrucción, y que el análisis del celular había quedado a cargo de Delitos Tecnológicos, organismo que no reporta a la comisaría actuante, sino directamente a los juzgados, según aseguró.
A continuación, Quesada y los familiares obtuvieron por primera vez, a 19 días del hecho, información sobre a quién debían dirigirse para enterarse de las novedades en la causa: el fiscal Mauricio Romano, de la Primera Fiscalía Correccional.

Una reflexión

H
asta aquí, la crónica fiel de los sucesos. Más allá de que las dudas de Aldo Quesada sean fundadas o no —esto se debe investigar de manera fehaciente—, y de las reflexiones sobre la perversidad humana que surgen de la conducta criminal de muchos automovilistas, hay un elemento de esta historia que apena y acongoja a aquellos que no han perdido, aún, una pizca de sensibilidad.
Una familia ha quedado destrozada. Una vida que requirió de 17 años de cuidados, educación, protección, desvelos, quedó eliminada de este plano de existencia universal, en el breve lapso de unas pocas horas.
¿Cuál es la reacción del cuerpo social, y de las instituciones, ante un hecho como éste? La nada. “A mí no me pasó, esto no es problema mío”. Puede el lector imaginarse el desgano con que es recibida la familia en los organismos oficiales: “tiene que esperar, señora, aún no sabemos nada”; “vuelva la semana que viene”. Y así, eternamente, hasta que la familia se harta de ser abandonada por las instituciones y se resigna, o alza la cabeza y grita: “¡Es mi derecho que se haga Justicia!”.
Acaso la cuestión no sea la resolución mágica del hecho. Si no hubo una intencionalidad criminal, y si no existe un encubrimiento, el hecho se reduce a la hora solitaria en que una persona desalmada mató accidentalmente a una criatura, y huyó para evitar el dar explicaciones, lo que la convierte automáticamente en criminal, por abandono de persona.
Ni la Policía ni nadie, en tal caso, puede adivinar quién fue el asesino. Pero sí hay una cosa que todas las autoridaes —policiales, judiciales, gubernamentales— tienen la obligación de hacer: brindar contención, acompañamiento psicológico, la presencia de algún mínimo funcionario que haga sentir a las personas que el Estado no las abandona, que está con ellas, que vela por sus derechos.
Acaso sea ésta una utopía irrealizable, acaso no. En todo caso, allí está el dolor de la familia Quesada-Araya, la presencia de las tías Victorina y Viviana, de los papás Aldo y Silvia, de ambos abuelos —paterno y materno— que estaban allí, en la plaza Manuel Belgrano de Salto de las Rosas, acompañando el dolor de sus hijos por la pérdida de su nieto.
Allí está todo ese dolor. Y nadie, de no haber organizado esta marcha, se habría ocupado de explicarles, tan sólo, que sus preguntas tenían que ser formuladas ante un doctor de apellido Romano; el cual —seguramente— no tiene tiempo para ocuparse de los sentimientos del prójimo.
Cañada Seca, y con ella todo San Rafael, ya no creen en lágrimas.

Los vecinos Quesada y Araya, abuelos de Nicolás. El texto que sostiene Araya en su mano reza: "Ayúdeme!!".
(*) Horacio Ricardo Silva (Bs. As., 1959) es escritor, historiador y periodista. Ha publicado artículos en las revistas Todo es Historia, Caras y Caretas, y en cantidad de otros medios gráficos, digitales y radiales. Su libro "Días rojos, verano negro" (Bs. As., Anarres, 2011) ha recibido elogiosas críticas de medios como Revista Ñ, diario La Prensa, Agencia Télam, diario Tiempo Argentino; y figura en el catálogo de la New York Public Library, en los EEUU. Radicado desde hace dos años en San Rafael, actualmente es redactor del periódico comunitario Una Voz de Cañada Seca.

viernes, 6 de febrero de 2015

020. ¿HA LLEGADO LA HORA DE CORTAR LA RUTA 143?


E
ste interrogante viene rondando, desde hace tiempo, entre los habitantes de Cañada Seca, quienes han mostrado poseer la paciencia de un monje tibetano. Pero el hundimiento anteanoche de un camión en Tres Esquinas, a causa de una pérdida de agua denunciada el pasado 8 de enero, está tensando los nervios de los vecinos más tranquilos.

Último incidente en Tres Esquinas, 3/2/2015. (Foto: Gisell García de Galdámez).

Sin novedad en el frente, a cuatro meses de haberse prometido la construcción de la Rotonda.

La historia de los movimientos sociales, en todos los tiempos y en todas las geografías, demuestra que los pueblos son sumamente pacientes; y que las autoridades confunden esa paciencia con docilidad, incurriendo en un grave error que suele derivar en imprevisibles consecuencias.
Desde el corte de ruta del 26 de septiembre pasado, tras la absurda muerte de Guillermo Vergara en Tres Esquinas, el sufrido distrito de Cañada Seca ha sido testigo de múltiples contradicciones entre las autoridades, de idas y vueltas, de marchas y contramarchas.
Y todo para que, en exactamente cuatro meses y seis días, apenas se hayan colocado unos pocos carteles viales, un par de tachas refractarias, y lo más humillante de todo: un trailer viejo y oxidado, en estado de abandono, con un cartel que reza: “OBRADOR CAMILETTI SA AL SERVICIO”. Al servicio de quién, se preguntará el lector: de Lemiro Pablo Pietroboni S.A., contratista del tramo de la Ruta 143, conocido como “Malla Sistema C.Re.Ma. 313A”. Nadie se ha tomado siquiera la molestia de ponerlo, tal es la desidia reinante.
A continuación, una reseña de los hechos:

Breve historia de una falta de respeto hacia todo un pueblo.

Hacen ya al menos 42 años, desde el 19 de agosto de 1972, que los vecinos de Cañada Seca piden una Rotonda en Tres Esquinas. Así lo atestigua una nota de prensa de la época, donde se aseguraba que la obra “se hacía imprescindible” para eliminar “las posibilidades de accidentes”.
Ninguna autoridad hizo nunca nada al respecto. Y pagaron con su vida tal apatía al menos nueve personas, más una cantidad indeterminada de heridos y lesionados.
El 1° de octubre de 2014, en una concurrida asamblea, el concejal Darío Barandalla prometió la Rotonda; y el ingeniero Piastrellini, de Vialidad Provincial (DPV), explicó detalles técnicos del proyecto, asegurando que las obras se iniciarían el 8 de octubre. Ese mismo día, en el fragor de la asamblea, nació la agrupación Vecinos por la Comunidad de Cañada Seca, que convocó a una nueva asamblea para esa fecha.
Llegado el 8 de octubre, los vecinos descubrieron que se les había mentido: no había ni máquinas trabajando, ni funcionarios que dieran la cara. Aún así, se resolvió enviarles una nota a través del concejal Alfredo Morán, citándolos a comparecer el viernes 10.
Ese día, funcionarios de Vialidad Nacional (DVN) y la DVP, informaron muy sueltos de cuerpo que aún no había hecho el llamado a licitación para adjudicar la obra.
El 22 de octubre se realizó otra asamblea, en la cual Piastrellini se limitó a quejarse de la lentitud operativa de la DVN. En la siguiente reunión, el día 30, estos funcionarios volvieron a brillar por su ausencia.
El 21 de noviembre compareció ante la asamblea el ingeniero Gonzalo Jara, de la DVN, quien explicó que se cambiaron los planes, y que se hacía necesario expropiar una parte de la esquina Víctor Weinert. Y en nueva asamblea del día 28, el ingeniero Daniel Rodríguez (DVN) y los representantes de la contratista Pietroboni, firmaron pomposamente un “Acta de Inicio de Obra”, anunciando que esta vez los trabajos comenzarían el 1° de diciembre. Ante la consulta de los vecinos sobre la expropiación, Rodríguez afirmó que el intendente Emir Félix, en persona, le había asegurado que de ello se iba a encargar la Municipalidad.

El ing. Rodríguez, de remera azul; a la derecha, personal de Pietroboni S.A. (Foto: Horacio R. Silva).

El acta de la desvergüenza. (Foto: Horacio R. Silva).
En la primera quincena del mes de diciembre, los vecinos fueron testigos de una suerte de comedia de enredos, protagonizada por la DVN y el Municipio, sobre quién debía encargarse de la expropiación. Los actores de esta burlería en tres actos fueron el concejal Morán, el delegado Alfredo Riera y el ingeniero Rodríguez, quienes se desmentían a cada rato ante el resultado de las investigaciones de Una Voz de Cañada Seca.
El 12 de diciembre, los vecinos organizaron una original protesta: el “Asado a la Rotonda” en pleno cruce de las Tres Esquinas. Al día siguiente aparecieron máquinas de la subcontratista sanrafaelina Camiletti S.A., que procedieron a desmalezar un sector de la zona. Dos días después, el concejal Morán protagonizó un vergonzoso sainete al convocar al periodista Silvio Barroso (Vibra FM e Info Ya!) a una inexistente reunión de vecinos en Tres Esquinas.
En los días subsiguientes, Camiletti dejó su ruinoso trailer abandonado en el lugar, mientras que se colocaban unos pocos carteles en dos calles de Salto de las Rosas y en la Ruta 143, más un par de líneas de tachas refractarias.
El 28 de diciembre —Día de los Santos Inocentes—, en la inauguración de la Plaza Manuel Belgrano, el intendente Félix recibió en mano un pedido de audiencia para tratar con urgencia estos temas; pedido que al día de hoy no ha recibido respuesta.
A principios de enero de 2015, dos periodistas de este medio intentaron en vano entrevistar a los funcionarios de Vialidad Provincial; se les informó que “estaban de vacaciones”. La señorita Ivana Camiletti, en cambio, indicó que su empresa estaba aguardando la orden de Pietroboni S.A. para comenzar con las obras.
El día 8, Una Voz de Cañada Seca detectó —y fotografió— el hundimiento de la capa asfáltica en el km. 500 de la Ruta 143, a raíz de la pérdida de agua de un caño, procediendo a dar aviso a las autoridades pertinentes. Recién el día 14 se acercó una cuadrilla de obreros a efectuar una operación de rellenado, que desde este medio se denunció como una reparación superficial. Como ya es tradición, ningún responsable se dignó tomar nota de ello; el resultado, el hundimiento del camión patente AUZ 476 el pasado 3 de febrero.
Pero unos pocos días antes, el concejal Morán protagonizó otro paso más de sainete. Ante una publicación de Info Ya! (23/1/2015), denunciando la falta de cumplimiento de sus promesas, el edil se molestó por quedar expuesto de manera pública; y fue a quejarse al despacho del Intendente, dentro del cual se habría producido un interesante intercambio de palabras (Info Ya!, 30/1/2015).
Entretanto, mientras algunos funcionarios se van de vacaciones sin cumplir con sus responsabilidades, y otros se dedican a inaugurar plazas y a protagonizar pasos de comedia, los accidentes se siguen sucediendo en el distrito de Cañada Seca; y algunos de ellos, fatales.
El 26 de septiembre moría Guillermo Vergara; el 29, se produjo un violento choque de dos automóviles a metros de la YPF, por la falta de señalizaciones y de ordenamiento del tránsito(1); el 12 de octubre murió el joven Félix Guajardo Puma, tras ser arrastrado 500 metros por la camioneta que lo embistió, en el KM 495 de la Ruta 143; el 29 de diciembre, una nena de 8 años fue atropellada en El Tropezón; el 24 de enero murió atropellado en Calle Ancha el joven de 17 años Nicolás Quesada, quien fue abandonado por su asesino; el 28 de enero la joven Alejandra Martínez Padilla sufrió la fractura del tabique nasal con perdida del conocimiento, tras un choque entre dos motos en el cruce de las calles Schestakow y O’Higgins, de Salto de las Rosas; el 31 de enero, murieron los jóvenes Franco y Jonathan Guerra, tras chocar su moto con una camioneta en La Pichana. Y por último, el 3 de febrero, se producía el mencionado hundimiento de camión en Tres Esquinas.


26/9/2014: corte de ruta espontáneo, tras la muerte de G. Vergara. (Foto: Mediamza.com).

Brutal choque del 29/9/2014. Como resultado de la desidia oficial ha quedado un matrimonio inválido de por vida. (Foto: Mediamza.com).
Lo que vendrá

A cuatro meses y seis días de la promesa de construir la Rotonda, con incontables idas y vueltas y desmentidos, sin  noticia alguna sobre la expropiación de la esquina Víctor Weinert, y con la deserción total y absoluta de todos los funcionarios involucrados —el último que se vio por Cañada Seca fue el Intendente, y esto el 28 de diciembre, hacen ya cuarenta días— los vecinos de Cañada Seca han asumido que, durante todo este tiempo, han sido objeto de burla por parte de las autoridades.
Se decía más arriba que los pueblos son muy pacientes, pero que ello no significa que sean dóciles. Y el pueblo de Cañada Seca, decididamente no lo es. Se han recogido en este medio cantidad de comentarios y pronunciamientos individuales a favor del corte de ruta, como puede apreciarse en la versión digital de este periódico. Lo único que falta para que se produzca el estallido, es que alguien lo convoque.
Una Voz de Cañada Seca, y los Vecinos por la Comunidad, vienen bregando por una solución constructiva de este grave problema, que continúa costándole la vida a los habitantes de este pueblo. En cuatro meses y seis días, se contabilizaron siete accidentes, con un saldo de cuatro muertos y varios heridos. Pero las autoridades o bien mienten, o dan largas al asunto, o se van de vacaciones, o protagonizan actos vergonzosos, más propio de criaturas que de personas adultas.
Si al pueblo de Cañada Seca no se le demuestra, en un muy corto plazo, que se le toma en serio y se le respeta como se debe respetar a una comunidad laboriosa, el corte de ruta será inevitable. Para bien o para mal. Se lo deben, particularmente, a Nora Forquera y Dana Vergara —viuda e hija de Guillermo Vergara—, y a los familiares de las demás víctimas de la desidia oficial. Son 42 años ya. No es un reclamo trasnochado efectuado ayer.
Se decía, en la edición impresa N° 2 de este periódico, que:

“Está en las autoridades, entonces, la sabiduría de percibir cuándo se llegó a ese impreciso límite, que separa la paciencia de un pueblo, con la indignación abierta”.

Y se decía también, en el reciente artículo del 4 de febrero:

“Ésta es la manera frívola con que las autoridades encaran los problemas en la sufrida tierra de San Rafael. Y los vecinos de Cañada Seca recuerdan entonces, con indignación, la fogosa sentencia del insigne tribuno romano Marco Tulio Cicerón (106 a.C. / 42 a.C), al pronunciar la primera de sus célebres Catilinarias:

Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?

Y se permiten parafrasearla:

¿Hasta cuándo seguirán abusando, funcionarios y autoridades, de la paciencia nuestra?”

30/11/2014: familiares de G. Vergara pintan una estrella amarilla en Tres Esquinas. Los vecinos del distrito han jurado que será la última, y que se cortará la Ruta 143 tantas veces como sea necesario para lograr tan noble objetivo. (Foto: Horacio R. Silva).

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(1) La vecina Silvia Barbay, enfermera del Centro de Salud N° 130 de Salto de las Rosas (“La Salita”), y que participó de los primeros auxilios a las víctimas, informó que este terrible choque ha tenido gravísimas consecuencias para los accidentados. Elena Gómez, que viajaba en uno de los vehículos, ha quedado postrada para siempre en una silla de ruedas; mientras que su esposo, Alberto Beuret, ya no puede desplazarse si no es con la ayuda de dos “bastones canadienses”. Dos vidas más, arruinadas por la apatía e indiferencia oficiales.

miércoles, 4 de febrero de 2015

019. Otra vez sopa de arroz en Tres Esquinas: Un camión casi vuelca en el peligroso cruce, cuando el terreno cedió por filtraciones de agua.

Por Horacio Ricardo Silva.


T
res Esquinas nuevamente es noticia, y no precisamente de las buenas. Anoche, cerca de las 23.30 horas, el chofer del camión Mercedes Benz, patente AUZ 476, tuvo la desafortunada idea de detenerse en la banquina de la Ruta 143, a la altura del km. 500; justo en el exacto lugar donde existe una pérdida de agua, ya denunciada por este medio el pasado 14 de enero.

En la mencionada nota, escrita por el vecino Américo Modugno  (ver: “Cerrado por vacaciones – crónicas veraniegas”), se consignaba el hundimiento de la carpeta asfáltica, producido por la pérdida de líquido en un caño de agua, que pasa por debajo de la ruta.


Así se veía, el 8 de enero, la carpeta asfáltica en el Km. 500 de la Ruta 143.

La pérdida agua ya se notaba en los espacios de la banquina donde el pasto estaba más verde y crecido (8/1/2015).
Un detalle de la humedad en la tierra generada por la filtración. (8/1/2015).
Se informó también que una cuadrilla de obreros fue enviada al lugar para efectuar un simple relleno del pavimento, y se advirtió que esto era “apenas un emparchado superficial, dado que la pérdida de agua seguirá fluyendo, con lo cual la depresión de la carpeta asfáltica volverá por sus fueros. Toda una postal de la manera frívola con que se encaran los problemas, en esta sufrida tierra de San Rafael”.
Para susto del chofer, la depresión volvió por sus fueros, en versión corregida y aumentada; mas no aún en la carpeta asfáltica, pero sí en todo el terreno que circunda al caño mencionado, el cual se ha convertido —tras por lo menos 27 días de anegamiento constante— en un auténtico pantano, según pudo corroborar en el lugar Una Voz de Cañada Seca.
Y allí fue a parar el infortunado camión, cuyas ruedas derechas llegaron a hundirse hasta más de la mitad del neumático; quedando peligrosamente escorado, como se puede apreciar en la imagen.

Fotografía tomada por de Giselle García de Galdámez, a las 23.47 horas.
La lanza del camión en emergencia, utilizada para apuntalar el vehículo.
Depresión llena de agua en la banquina, provocada por el incidente.

El atribulado chofer, con la ayuda de la vecina familia Galdámez —que acudió en el acto al ver el incidente— atinaron a apuntalar el vehículo utilizando la lanza, mientras esperaban la llegada de un amigo del camionero, de apellido Santander, quien se movilizaba a toda prisa al comando de su poderosa máquina agrícola.
En tanto, se hicieron presentes en el lugar policías de la comisaría 42a., y los Bomberos Voluntarios de Salto de las Rosas, con su comandante Pablo Franciulli a la cabeza
Finalmente, con el auxilio de Santander, se pudo desempantanar el camión, cuyo chofer continuó su marcha acordándose de todas las familias de las autoridades, por lo menos hasta la quinta generación de ancestros. En tanto, fue la familia Galdámez quien se ocupó de señalizar —precariamente— el hueco repleto de agua dejado por el vehículo, como se puede apreciar en este video, de apenas 40 segundos de duración:


Ésta es la manera frívola con que las autoridades encaran los problemas en la sufrida tierra de San Rafael. Y los vecinos de Cañada Seca recuerdan entonces, con indignación, la fogosa sentencia del insigne tribuno romano Marco Tulio Cicerón (106 a.C. / 42 a.C), al pronunciar la primera de sus célebres Catilinarias:

Quo usque tandem abutere, Catilina, patientia nostra?

Y se permiten parafrasearla:


¿Hasta cuándo seguirán abusando, funcionarios y autoridades de San Rafael, de la paciencia nuestra?

miércoles, 14 de enero de 2015

018. Cerrado por vacaciones (crónicas veraniegas)

Por Américo Modugno.

V
erano, sol y temperaturas elevadas: motivos perfectos para meterse a la pileta, y hacer la plancha…
Vayamos por partes: las últimas novedades respecto al comienzo de obra de la Rotonda en Tres Esquinas, señalan que el Ingeniero Gonzalo Jara, de la Dirección Nacional de Vialidad, informó a este medio que Vialidad Provincial (DPV) estaba a cargo del trámite de expropiación de la Esquina Víctor Weinert, indispensable para el trazado de la Rotonda; y que de ella, se ocuparía un agrimensor de apellido Rodríguez.
Una voz de Cañada Seca se propuso entrevistar a Rodriguez, para lo cual se acercó a la DPV; donde nos anoticiaron que estaba disfrutando de unas merecidas vacaciones. Entre tanto, para aquellos turistas que vacacionan en nuestro departamento y para los que —quizá con menos fortuna— nos quedamos en el lugar donde vivimos, el peligro continúa.
Llegando el fin de 2014, más precisamente el 28 de diciembre —Día de los Santos Inocentes—, finalmente se inauguró la tan promocionada y esperada Plaza Manuel Belgrano de Salto de las Rosas.
Allí concurrimos, como no podía ser de otra manera, de punta en blanco y bien peinados; no sólo a presenciar el acto más importante de los últimos tiempos en el pueblo, sino también a distribuir entre los vecinos la versión impresa y gratuita de Una voz de Cañada Seca. La intención era también la de poder acercarnos al señor Intendente, con el objeto de darle personalmente a conocer nuestro reclamo.

Los vecinos conversando con el Intendente de San Rafael.
El señor Emir Félix nos atendió con la mejor predisposición, prestando atención al pedido de los vecinos. En el transcurso de la conversación, nos dijo que presionó duramente a la empresa Camiletti S.A., para que iniciaran de inmediato las obras de la Rotonda.
Respecto al pedido de un semáforo para la esquina de Schestakow y la Ruta 143, lugar donde está ubicada la YPF del pueblo, el mandatario manifestó que no hay aparatos disponibles, y que esperaba que se hiciera la reubicación de uno existente en el centro de San Rafael, para trasladarlo al Salto.
Por último, se le entregó al Intendente una nota con un pedido de audiencia, para “pedirle su apoyo y gestión para concretar las obras necesarias de infraestructura, tendientes a mejorar nuestro distrito”, con los siguientes puntos:
“Expropiación de la esquina Víctor Weinert para la construcción de la Rotonda; demarcación de cordones, cunetas, niveles de veredas e Iluminación; semáforos; arbolado; garitas o paradas de colectivos frente a las escuelas y sobre la ruta; paradas de colectivos de larga distancia; ciclovía desde Canal Babacce hasta la zona de La Pichana; red cloacal, y finalización de la red de gas natural”.
Respecto a uno de los temas tratados con el Intendente, Una voz de Cañada Seca tomó contacto con la señorita Ivana Camiletti, de la firma homónima; quien sostuvo que era cierto que el Intendente había presionado a la empresa, aunque afirmó también que ellos “estaban listos para salir a trabajar”, apenas recibieran la orden pertinente de la empresa tercerizada Pietroboni S.A.
La pregunta que nos surge, desde este lugar, es: ¿por qué el señor Intendente no presiona también a Pietroboni, o a la DNV?
Por otro lado, los vecinos habíamos visto con buenos ojos las primeras muestras de trabajo, con la colocación de carteles de señalización del sentido de tránsito en las principales calles de Salto de las Rosas, Schestakow y Sarmiento, que —lamentablemente— un grupo de inadaptados, que aún no entiende nada de la vida, se tomó el trabajo de romper a las pocas horas.
La cosa quedó entonces como al principio, y la gente del lugar —que nunca fue informada del cambio—, sigue circulando en ambas direcciones; sólo las empresas de transporte respetan el sentido de cada calle. Se necesita más señalización horizontal, es decir en el asfalto, como más vertical; por ejemplo, carteles de contramano a la entrada de cada calle.
En definitiva, han pasado casi cuatro meses ya del fatal accidente de Guillermo Vergara, y la cosa sigue más o menos igual. Y decimos que sigue igual porque, más allá de algunos carteles de velocidad máxima o de las tachas reflectoras en la ruta, los siniestros viales siguen ocurriendo en nuestra zona.
Días atrás, los medios locales reflejaron un nuevo accidente, donde resultó lesionada una niña de 8 años; si bien la información era errónea en cuanto al lugar del hecho (ocurrió en El Tropezón y no en Tres Esquinas), un nuevo siniestro se daba por estos lares.
Lo cierto es que la cantidad de víctimas fatales en el sur mendocino, sigue siendo una problemática a atender urgentemente: en 2014 fueron 35, superando al  2013, año en que San Rafael estuvo a la cabeza en la provincia. No hace mucho también resultaron lastimados familiares de Andrea Fernández, conocida vecina de la calle Luis Rojo de Salto de las Rosas, quienes transitaban por la calle Cubillos en Rama Caída; lo cual demuestra que la seguridad vial es un tema prioritario en todo nuestro Departamento.
Por último —y no sabemos si por un designio del destino, un guiño de la sabia Madre Naturaleza, o un aporte desinteresado de la Cooperativa de agua del Salto de las Rosas—, la rotura de un caño de agua en el km. 500 de la Ruta 143, está produciendo la formación de un providencial badén natural en las Tres Esquinas.

Así lucía la carpeta asfáltica el día 8 de enero. (Foto: Oscar Galdamez).
Si bien puede uno, a priori, alegrarse por el nuevo e involuntario reductor de velocidad, no es menos cierto que su vida útil tiene las horas contadas. Porque no hace falta ser un iluminado para darse cuenta que la pérdida de agua bajo el asfalto, no sólo produjo en cuestión de días esta inusitada depresión en la carpeta; sino que sería atinado pensar, que en unos días más esto se seguirá hundiendo hasta formar, acaso, una nueva atracción turística: el Gran Cañón de Tres Esquinas.
No hace falta ser un iluminado, repito, para observar esto. No hace falta ser un iluminado, para darse cuenta que ese cruce fatal puede seguir provocando un accidente en todo momento.
Para lo que sí es necesario iluminarse, es para transitar por Tres Esquinas ni bien se hace de noche; porque allí no sólo no se ve por la falta de luces —que fueron derribadas por incontables accidentes—, sino que no se ve nada de trabajo. Sólo un obrador que no obra, en un verano a puro sol, con temperaturas tan elevadas que sólo dan para meterse a la pile a refrescarse, y…¡ahhh…! hacer la plancha.

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Nota aclaratoria: al cierre de esta edición, los reporteros de Una Voz de Cañada Seca detectaron a un grupo de obreros trabajando en el pozo del km. 500 de la Ruta 143. Consultados sobre las características de la reparación, manifestaron que tenían órdenes de efectuar un simple relleno; apenas un emparchado superficial, dado que la pérdida de agua seguirá fluyendo, con lo cual la depresión de la carpeta asfáltica volverá por sus fueros. Toda una postal de la manera frívola con que se encaran los problemas, en esta sufrida tierra de San Rafael.